REVISTA DE LA TERTULIA LA VIRGULILLA




Hola de nuevo.

Hacía tiempo que no entraba. Es complicado poder entrar semanalmente como antes, pero voy a intentar estar un ratito con vosotros, y hablaros de una iniciativa que ha comenzado la tertulia literaria a la que asisto cada jueves.

En primer lugar os hablaré de su nombre. En un principio, como se celebraba en una cafetería-librería llamada SAR Alejandría, nos llamamos la tertulia de SAR Alejandría. Al cambiar de gerencia y de nombre el local, se votó la continuidad de su celebración en el mismo local o cambiar de ubicación. El voto mayoritario fue que nos reunieramos en el mismo local, y lo único importante es que continuáramos reuniéndonos cada jueves, como desde hace cuatro años. Los asistentes tertulianos han ido cambiando durante estos años. Creo que ya soy la más antigua de todos y la más fiel. Pues bien, al cambiar de gerencia y de nombre el local, valoramos cambiar de nombre, y he aquí que un nombre adecuado para una tertulia muy española, que sobre todo apoya la literatura local y nacional, aunque hablemos de libros, autores y estilos de todo el mundo, era ese pequeño símbolo que corona nuestra "ñ", la virgulilla (~), y así nos llamamos desde entonces.

Con el objetivo de hace visible esta tertulia y revelando lo emprendedora que es nuestra directora y moderadora, además de tratar de los temas propuestos cada semana sobre escritores, libros o géneros literarios, se acordó rescatar una palabra castellana en riesgo de perderse. Así, rescatamos "ganapan", "médanos", "archiporres", "cazcarria" o "zancajos". ¿Su significado? Encomendaos a San Google o bien consultad con el diccionario, para no perder las buenas costumbres. ¿Cómo las rescatamos? Utilizándolas en frases o microrrelatos a lo largo de toda la semana en Facebook.

Y no contenta con esta obra de recuperación de palabras moribundas, nuestra directora propuso imprimir una sencilla revista con microrrelatos de cada miembro de la tertulia, con un máximo de cuatro al año, uno por estación. La impresión de la primera revista saldría de nuestros bolsillos y a partir de ahí, se venderían por un módico precio, no con el objetivo de enriquecernos, por supuesto, sino para financiar su impresión y que no nos cueste dinero, al menos.

Para dar comienzo, el primer relato, correspondiente al verano, tendría que contener una palabra con "ñ", en homenaje a esa letra cuyo simbolo nos identifica. De un saquito fuimos extrayendo la palabra que nos correspondería a cada uno: añoranza, señor, niño, añejo, doña, puñal...

Este último jueves estuvimos corrigiendo entre todos los primeros relatos que han ido llegando, uno de los cuales fue el mio. La palabra que me tocó por sorteo fue "cabaña", así que ahi queda y la comparto con vosotros con mucho gusto.


LA CABAÑA


Tenían ocho años cuando la construyeron como símbolo de su independencia, con ramas y restos de ladrillos y palés. Alfie se llevó un buen golpe cuando se desplomó parte del sencillo techo y sufrió varias heridas, al cortar la madera con un serrucho. Nando reveló sus dotes para la organización, porque sin mancharse las manos, dirigió con eficacia toda la operación de construcción. Joselito resultó ser el más previsor, porque aportó un plástico grueso que ataron al techo y evitó que se empaparan durante una épica tormenta de agosto, porque había visto la predicción meteorológica. Marieta surtió de golosinas y bebidas a toda la pandilla, siendo recibida en el refugio secreto con alegría, a pesar de ser una chica. Arturito despreció a sus amigos por pasar el verano metidos en aquel tugurio. Él quería disfrutar de su recién inaugurada libertad, aunque estuviera solo.
Años más tarde, los amigos regresaron al pueblo para asistir al entierro del infeliz Alfredo, quien había sufrido multitud de accidentes, hasta que el último le costo la vida. Fernando dejó su elegante gabinete de arquitectura por un día, aunque era un hombre muy ocupado. José confió a su compañera la predicción meteorológica en la televisión. María les agasajó en su restaurante, el mejor del pueblo y posiblemente de toda la provincia.
Fernando y José preguntaron por Arturo, que no había asistido al funeral de aquel amigo de su infancia. María les contó que se había convertido en un mendigo sin techo, debido a sus ansias de libertad y a su incapacidad para adaptarse. Ahora vivía entre los ruinas de aquella sencilla cabaña.
Cuando fueron a verle, antes de regresar a sus quehaceres, Arturo les miró con una expresión que parecía vacía, pero sus palabras estuvieron marcadas por una amarga sabiduría.
            — Parece que la puta cabaña resultó profética en cuanto a nuestro destino, chicos. ¡Me cago en mis muertos! ¡Ojalá hubiera jugado con vosotros aquel verano!
Sus antiguos amigos estuvieron de acuerdo con él.

Pues bien, amigos, hasta la próxima entrada, donde os hablaré de las maravillas vividas en el Avalon Summer Fairie Fest, que se celebrará en el castillo de Belmonte (Cuenca) el próximo fin de semana. Besos a todos y a todas!!

 

FERIAS DEL LIBRO 2017




Cada año, sobre el día 23 de abril y en fechas posteriores, se celebra la Feria del Libro en muchos lugares. Para un escritor es un honor formar parte de la monumental Feria del Libro de Sant Jordi, en Barcelona, por la que desfilan millones de personas el día 23 de abril, y también participar en la Feria del Libro de Madrid, que en estas fechas se está celebrando en el Retiro. Ambas reúnen a muchos escritores y escitoras famosos, y también a famosos que no tienen ni idea de escribir, pero a los que se les ha publicado un libro por el tirón mediático que arrastran y que sacan a una editorial de la miseria, pudiendo cubrir sueldos y gastos.

Pero aparte de las ferias famosas, están las que organizan los pueblos más pequeños, con mimo y dedicación, con ese diez por cien de descuento que todos los lectores buscan en tiempos de crisis,  con sus casetas a tope de libros, algunos de los cuales son de escritores locales, felices por ver al fin su libro editado y firmar para familiares, amigos y algún desconocido que se acerca porque alguien le ha hablado de esa obra, o porque le ha llamado la atención la portada o la sinopsis. 

Sueños cumplidos de escritores, flotan como globos de helio en las sencillas ferias del libro, adornadas de mil colores, con variopinta música ambiental y algún juglar que crispa los nervios de los presentes o los deleita, sin términos medios. Y también hay silenciosas súplicas en los ojos de aquellos que firmamos ejemplares, para que el lector que busca un libro, nos encuentre y nos elija esta vez para distraer sus escasos momentos de ocio. Le preguntamos su nombre y lo grabamos para siempre junto con una dedicatoria, en mi caso distinta para cada libro: "Disfruta de estos relatos con un escalofrío...", "Acompáñame a desvelar el misterio..." o "Gracias por tu grano de arena en esta playa inmensa..." Y un deseo vuela al viento, esperando que les guste, que repitan una y otra vez cuando te vean de nuevo en una feria del libro, que sean para siempre tus lectores fieles, que les atrapes entre tus letras, sacándoles de esa inmensidad gris de sus vidas por un instante. Ambiciosos sueños, pero naturales en los escritores.

Y de vez en cuando, lejos del egoismo de captar para tí mismo la atención de los paseantes de feria, asistir a sus presentaciones como público, realizar reportajes sobre los demás compañeros, fotografiarles, subirlo a las redes sociales. Es una ayuda generosa, un pequeño tirón para sus obras, ya que no podemos disfrutar de la estrategia de marketing de las grandes editoriales, que anuncian sus obras incluso en el telediario, y que de vez en cuando ruedan una serie basada en ellas. Un sencillo reportaje gráfico, una recomendación, el boca-oreja que provocará que alguien más compre su libro, solo por curiosidad. Esa es mi contribución y todos a mi alrededor lo saben.

Y sobre todo, nunca se debe pisar, jamás pasar por encima, criticar con malas artes o herir a un compañero o compañera que intenta abrirse camino en el mundo de la literatura. No se debe robarle un lector cuando parecía interesado por su obra y no por la tuya. Jamás. Estamos aquí para vender, está claro, pero no para robar. Pero la calidad de las personas se nota en momentos como este, de competencia y rivalidad. Si alguna persona interesada posa su mirada en tu obra, apresúrate a ir a por él o ella, a metérsela por los ojos, a regalarle los oídos con promesas de que le va a encantar. Pero si se fijara en una obra ajena, debes retirarte con elegancia, incluso puedes llegar a recomendarla, si su género o estilo es del gusto del lector. Eso es digno de escritores bien nacidos.

Y asi, de feria en feria, de pueblo en pueblo, hasta que llegue el verano, y tras un breve periodo de descanso, que comience un nuevo curso, quizá con la suerte de la edición de un nuevo libro, y vuelta a empezar, llevando de un lado a otro tu obra, presentaciones, firmas, promoción en las redes. Y a partir de abril volver a respirar el aroma de cada feria del libro, ese olor a papel y tinta fresca que nos envuelve, y la música ambiental, en cada lugar distinta, pasando frío o calor, mojándonos con la lluvia, pero disfrutando cada vez que dedicamos un libro para Teresa, Mª Cruz, Cristina... y ese deseo de volver a verlas pasado un año, y que te digan que les gustó mucho tu libro, y que vienen en busca de algo nuevo que hayas editado. Placer supremo para un escritor o escritora. Sueños cumplidos.















UNA NUEVA ETAPA




A pesar del título de la entrada, no sé si se trata de una nueva etapa o de la continuación natural de la anterior. Lo cierto es que han pasado muchas cosas en estos meses de ausencia de este blog. Sentía remordimientos por no poder atenderlo y perder así a mis seguidores y seguidoras, pero lo prometo, no me daba más el tiempo de sí. Además del trabajo que paga las facturas, las tareas propias de la casa, que nunca finalizan, y mi adicción a mi familia, soy una activa tertuliana literaria y cronista oficial de muchos de los actos culturales de mi ciudad, todo ello ejercido por amor al arte, ocupando mi tiempo, excepto el poco que le resto al sueño para seguir escribiendo o revisando una obra ya finalizada, segun mi estado de ánimo.

No sé si os he comentado algo sobre mi gran producción literaria. Llevo escribiendo toda la vida, pero solo llevo publicando desde hace ahora cuatro años. Eso quiere decir que tengo muchísimas obras inéditas, de todas las medidas y de varios géneros: microrrelatos, relatos cortos, novela corta, novela (misterio, romántica y ciencia ficción). Lo último que he estado escribiendo, gracias a la incorporación de mi nieto a la familia, han sido cuentos de hadas, pero no los clásicos sobre príncipes azules y princesas fofas encerradas en torres esperando que las rescaten, sino cuentos infantiles para los niños de hoy, a quien no se les puede ir con milongas de otros tiempos, a los que hay que ofrecer una enseñanza moral de acuerdo con el tiempo que viven.  Por lo tanto, podéis intuir que llevo una larga cola de títulos que están finalizados y revisados, finalizados en proceso de revisión o sin finalizar, en espera de un instante para dedicarles. En cuanto tengo una idea, lo que yo llamo la chispa de la inspiración, la plasmo, la llevo tan lejos como puedo y ya la revisaré más adelante. La mayoría siguen adelante, con más o menos celeridad, dependiendo de mi humor y sobre todo, de mi escaso tiempo.

Esta anarquía creativa me provoca no pocos quebrantos, porque a veces me da la neura y me deprimo, ya que pienso que jamás veré todas mis obras publicadas. De acuerdo, mi ego está por las nubes al considerar que son dignas de ser editadas y conocidas por el público, pero son mis criaturas y las adoro. Creo que tengo muchas historias que contar, que podrían gustar mucho a los lectores, y necesito que vean la luz, pero en ocasiones creo que se me acaba el tiempo y no podré conseguir mi objetivo. Es frustrante, y en ese instante lo abandonaría todo, porque no me siento con fuerzas.

En esas ocasiones, que no son pocas, desfallezco y tengo claro que estoy perdiendo el tiempo. Que es inútil todo esfuerzo por ver mi obra publicada. Quiero abandonar y volver a escribir solo para mi placer, para ocupar esos escasos momentos libres que poseo, como tesoros que solo me pertenecen a mi. 

En el mes de abril, en uno de mis momentos de subidón, acudí al ENDEI, Encuentro Internacional de Editores Independientes, una iniciativa que se lleva a cabo por tercer año en Castellón de la Plana. Las grandes editoriales han abandonado su esencia por buscar la comercialidad, y ahora solo publican a escritores ya consagrados con garantía de éxito o a famosos que no tienen ni idea de escribir, pero que captaran la atención de miles de seguidores, solo por verles y estar un instante a su lado para que les dediquen el libro, aunque ni siquiera lo lean. Las pequeñas editoriales independientes, sin embargo, siguen interesadas en publicar literatura de verdad, y este encuentro se basa en el acercamiento de editores y escritores, ofreciendo una serie de charlas sobre el trabajo de cada editorial y reuniéndoles en una serie de speed-dating, como en las películas, breves encuentros de cinco minutos donde se habla con rapidez del historial del autor y de la obra que se les ofrece para publicar. En las imágenes que acompañan a esta entrada, podéis verme en mis tres facetas de participación en el ENDEI, como escritora de la editorial Unaria Ediciones, como público en una de las muchas charlas y como escritora postulante en una de las speed dating con una editorial.

Pues como dije, en un subidón de ego, mantuve cinco entrevistas con las editoriales que más se acoplaban a mis obras: un cuento infantil, una novela romántica, una novela contemporánea, una novela de ciencia ficción y una selección de relatos breves. Uno a uno, fui hablando con amor de madre de cada obra a cada editor o editora. Al final, decidí remitir cuatro de los proyectos a cuatro editoriales. Os aseguro que se trata de un momento mágico, lleno de esperanza, cuando te despides de una obra, le deseas un buen viaje y un gran éxito, como cuando envías a un hijo hacia un destino que crees el mejor para él.

Os diré cómo continúa esta historia. En ocasiones, la editorial confirma la recepción de la obra, y eso se agradece, porque no lo hacen todas. Ni siquiera sabes a ciencia cierta si han llegado al correo electrónico correcto. 

A veces, responden pronto que no encajas con su linea editorial. Aunque también se agradece la respuesta, es un mazazo, tan fuerte como si recibieras a tu hijo, maltrecho tras ser rechazado de un buen lugar de trabajo donde tenía garantizado su futuro. 

En otras ocasiones, ni siquiera se molestaran en responden en meses... o nunca. Y aquí se produce otro enorme bajón. 

Sí, lo confieso, hace pocos días recibí respuesta de una de las editoriales. Mi novela contemporánea, quizá la mejor que he escrito nunca, fue rechazada, pero me ofrecían editarla por el sistema de copago, o sea, pagar por editarla. Por supuesto, la única respuesta posible es decirles que no. Si era buena para publicar pagando por ello, ¿no era buena para que la editorial se arriesgara a invertir en ella? Dada su vista comercial, no merecían mi obra. Y aunque estuve triste y furiosa todo el día, al final me rendí a la evidencia de que algún día esa obra será publicada por alguien que crea en ella, y que le irá bien, tendrá éxito y será leída y apreciada en lo que vale.

Tras un rechazo me planteo: ¿debo seguir adelante? ¿intentar con todo mi empeño publicar mi obra completa? ¿o seguir escribiendo solo para mi? Un día decido una cosa, al día siguiente cambio de parecer. No obtendré una respuesta coherente, porque no la hay. Los sueños están hechos de humo, y apenas los alcanzas, se esfuman. Este sueño mío se escritora ya ha visto varias historias publicadas, ¿por qué las demás iban a ser menos? 

De esto trata mi nueva etapa. Un día de subidón y otro de busqueda, un día de depresión y otro de esfuerzo. Apenas consiga alcanzar un sueño evanescente, intentaré conseguir otro... y otro más... Y si un día me canso y me hundo por la falta de éxitos, al día siguiente me levantaré y trataré de poner todas mis fuerzas en ver a mis criaturas en manos de los lectores. 

Se lo debo.

Os lo debo.

Hasta la próxima entrada, espero que sea pronto y que no esté teñida de decepción...

CARTA PARA BENJI EN SU PRIMER CUMPLEAÑOS







Hola de nuevo, lectores y lectoras.

Esta entrada tan especial, evidentemente, va dedicada a este pequeño gigante que llena mi vida, desde casi hace un año. Disculpadme si me dejo llevar por la emoción. Estos son sentimientos que solo puede comprender alguien que se encuentra en la misma situación. Aquellos que me leáis y tengáis hijos o nietos, lo comprendereis. A los que sois aún muy jóvenes para haberlo experimentado, os explicaré que ocurre cuando vemos por primera vez a nuestros hijos y se multiplica por diez cuando vemos a nuestros nietos. No pensamos que disponemos de ese resorte secreto hasta que se dispara y nos deja desarmados ante esa personita mínima que es un pedacito de nosotros y significa nada más y nada menos que nuestra continuación en el tiempo.

Permitidme que hoy me ponga sentimental y dedique este espacio a mi duendecito.

«Querido Benji:

No hace tanto tiempo desde que escribí la primera de las muchas cartas dirigidas a ti, mi niño querido. Observarías en ella que todavía no habías nacido y ya te quería. ¿Crees que es asombroso? Yo creo que no. ¿Por qué proyectamos nuestro amor hacia una personita que todavía no existe? No sabría explicártelo, duendecito, pero así es desde que el mundo es mundo, y por esta capacidad humana para el amor, creo yo, aún no nos hemos extinguido.

De aquella declaración de intenciones, tú has cumplido con creces tus dos únicas condiciones: Naciste y de sobra se ve que eres feliz. Por ello, me veo obligada a cumplir las mías, con el mismo empeño con que las formulé.

He cumplido la condición de reírme contigo hasta que me duela la barriga, y con mucho gusto la seguiré cumpliendo.

Te he consolado cuando llorabas, tanto cuando tus dientes atravesaban tus encías como cuando te caías, con la inexorable ayuda de la ley de la gravedad.

He cumplido la condición de jugar contigo hasta que me duelan los huesos, y aún más allá, y eso no me ha supuesto ningún esfuerzo, porque tienes un poder sanador que evita que me duela nada cuando estoy a tu lado.

Te he cantado canciones que conozco y seguiré aprendiendo canciones por ti, tanto para jugar como para dormirte, porque sé cuanto te gusta la música.

Fuiste el primero que escuchaste el primero de mis cuentos, y no te dormiste, poniendo toda tu atención y haciéndome sentir la mejor ante el público más exigente.

He paseado contigo, mostrándote sin prisas el mundo que gira a tu alrededor.

Te he abrazado y besado ruidosamente cuantas veces he podido, y seguiré haciéndolo sin descanso, porque eres la cosa más bonita que se puede achuchar en el mundo entero.

Asistiré a este primer cumpleaños tuyo. Ahora no te enterarás mucho de tal celebración, pero quedará testimonio gráfico para que lo disfrutes cuando crezcas.

He regresado a mi infancia, igual que antes hice con tu papá o con tu tía Judit, porque para hablar en tu idioma y entenderte, era absolutamente necesario ponerme a tu altura.
El resto de las promesas que formulé antes de que nacieras, irán cumpliéndose con el tiempo. No voy a olvidarlas, tranquilo. Mientras tanto, y sobre todo ahora que vas a cumplir tu primer año de vida, debo agradecerte todo lo que me has dado:

Me das la vida con esa sonrisa con que me saludas cuando me reconoces, con esos besos babosos y ruidosos con que me obsequias, cuando compruebo que te gusta la música de David Bowie o el blues y también cuando miras sin parpadear las películas de Star Wars. Por todos estos pequeños detalles, reconozco mi huella en ti, más que por el parecido que dicen que tenemos (y que sigo sin creer, porque no alcancé ni alcanzaré jamás esa belleza de tus enormes ojos verdes, tus largas pestañas ni tu sonrisa perfecta). Gracias a ti y a tu memoria, seguiré viva para siempre y me convertiré en eterna. Gracias a ti, soy inmensamente feliz, pese a todo lo malo que me pueda ocurrir en el día a día. Todos los regalos que yo pueda hacerte no son comparables a todo lo que me has dado desde la primera vez que abriste los ojos.

¡Feliz primer cumpleaños, duendecito! 

Tuya desde siempre, tu yaya. »

Hasta la próxima entrada, amigos y amigas, en la que prometo dejar atrás mi faceta más dulce y volver a ser inquietante...

PROPÓSITOS PARA 2017







Hola lectores y lectoras.

Soy consciente del abandono en que tengo sumido mi blog. Podría responsabilizar, con toda la razón, a las fiestas navideñas, que causan tantos trastornos en la rutina, en la alimentación, en el sueño... y que por eso me encantan. Ya disfruté de familia, veladas en torno a la mesa, regalos y risas infantiles. Ya retiré todos los adornos navideños y ahora regreso, lentamente y sin prisas a esa rutina diaria que nos viene tan bien para la salud, y que por otra parte, a veces es taaan aburrida.

Pero por comenzar enero y con este mes, el año 2017, no voy a sumirme en el tedio ni voy a renunciar a los sueños y expectativas que se forman en esos momentos mágicos de la Navidad, cuando un año finaliza y otro comienza. Mis propósitos como escritora para este año que empieza, perezoso y frío, siguen intactos y previstos para su cumplimiento sin excusa alguna.

En primer lugar, he decidido no dejarme encasillar en ningún género concreto de literatura. Como ya sabéis, me muevo bien con el género de misterio, o inquietante, como a mi me gusta llamarlo. Como se demostró en 2016, mis obras no son fácilmente clasificables.  Secretos en alcanfor estuvo presente tanto en Castelló Negre, como novela negra donde se investigaba un crimen y en la I Feria de la Novela Romántica, ya que contiene unas siete historias de amor, todas ellas con un final más o menos feliz.
Por ello, voy a seguir moviéndome en ese terreno pantanoso, donde los híbridos intentan ganarse público de todas las edades y gustos. Veremos si salgo airosa del reto, pues eso lo deben decir mis lectores y lectoras. 

En segundo lugar, tengo entre manos cuatro proyectos, a cual más ambicioso, pero vale la pena intentar conseguir la meta, que es publicar y ser leída, pues no tiene sentido publicar un libro que terminará lleno de polvo en la estantería de una librería. Cada uno de ellos, de diferente género, llevará mi sello: la escritura clara, que llegue al lector o lectora y le explique una historia complicada con palabras sencillas. En eso no voy a cambiar.

En tercer lugar, deseo continuar con el proyecto de poner a Castellón de la Plana en el mapa cultural que le corresponde. Es un trabajo duro, porque parece que solo hay vida cultural en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao o Sevilla. Y aquí, en mi ciudad y su provincia hay grandes escritores y escritoras, y gente que disfruta con la lectura, cada vez más. A través de tertulias, clubs de lectura, asociaciones de escritores y espacios creativos, pienso seguir participando para poner mi pequeño granito de arena en esta tarea inmensa.

En cuarto lugar, y no menos importante, intentaré llevar mi blog al día, aunque me cueste un gran esfuerzo, dado todos mis propósitos anteriores, porque os lo debo, y porque también es una colaboración para el mundo cultural, otro granito de arena para formar una gran playa.

Y creo que eso es todo. Pronto volveré con una nueva entrada, porque se acerca el primer cumpleaños de un duendecillo que llena mi vida y me inspira nuevos retos. Si, aquel Benji a quien dediqué una bonita declaración de intenciones hace ahora un año, merece una nueva carta, y la compartiré con vosotros, si queréis leerla. Muchas gracias por vuestra amable atención y feliz año a todos.




CORAZONHADAS


Hola, lectores y lectoras.

Tras mucho tiempo sin poder entrar a saludaros, por la cantidad de proyectos en que estoy implicada actualmente, os traigo esta novedad editorial, que se gestó este verano, en la I Feria de la Novela Romántica celebrada en Benicasim (Castellón). 

Durante un almuerzo celebrado en dicha feria, un grupo de escritoras de género romántico hablaron de un proyecto común, y la editora Amelia Diaz, de Unaria Ediciones, se unió a este deseo. Dado que al menos una vez al año la editorial promueve un libro colectivo solidario, decidió que sería este. Los beneficios del libro, 3 euros, procedentes de los derechos de las autoras y de la editorial, se destinarán a la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer, ya que es una enfermedad que nos ha tocado tanto personalmente como a nuestros familiares y amigos, y precisa de colaboración solidaria para impulsar la investigación que la convierta un día en una enfermedad tan peligrosa como una gripe, por ejemplo.

Rápidamente, y aunque las escritoras procedían de toda España, se coordinó la edición. Y yo, tan dificil de encasillar en un estilo concreto, que participaba en la feria con mi novela Secretos en Alcanfor, y sabiendo que me encanta participar en estos libros solidarios, tuve el honor de ser invitada a formar parte de este proyecto. Digo que fue un honor estar entre ellas porque todas son grandes escritoras, con muchos libros editados y premios obtenidos.

El diseño de la portada, ese sencillo corazón trazado en la arena, lo realizó David Diaz Mundina, de Akane Studio, que también podría contrar muchas cosas sobre el cáncer. Su misma sencillez es perfecta para representar los relatos tan distintos que están en su interior.

Se titula CORAZONHADAS, tal cual, jugando con las palabras Corazón, Hadas y Corazonadas. Lo componen trece relatos cortos que son un canto a la vida, al optimismo y al amor. Hay relatos que hablan de la actitud de parejas frente a la enfermedad, reencuentros con amores perdidos, historias dignas de Dickens o Jane Austen, amores que nacen de la nada, encuentros muy eróticos en plena II Guerra Mundial, confesiones de una madre o de una abuela sobre los amores de su vida... y una historia inquietante, la mía, por supuesto.

El título de mi relato es Síndrome de Estocolmo, y vosotros pensaréis: "empezamos mal. Eso suena a violencia y a secuestro". Pues así es, pero sabemos por experiencia que el ser humano es muy complejo, y que muchas historias que empiezan con lo de "fueron felices y comieron perdices"  terminan en drama y otras historias que no pueden comenzar peor, terminan bien. Por supuesto, si las normas establecidas indicaban que debía trasmitir optimismo y ganas de vivir, debía tener un final feliz, de modo que las cumple.

Las demás escritoras que participan en este proyecto son Rosario Raro, que nos ha escrito un prólogo maravilloso y demoledor; Ana Álvarez, Bela Marbel, Catherine Roberts. Chus Nevado, Helena Nieto, Laura Morales, Lola Sánchez, Menchu Garcerán, Mercedes Perles, Nieves Hidalgo, Teresa Cameselle, Yolanda Quiralte y yo misma.

Se realizarán presentaciones por toda España, sobre todo en las ciudades de las escritoras, empezando por Castellón, este viernes 16 de diciembre, en La Bohemia, a las ocho de la tarde. 

Para aquellos que quieran participar en este proyecto solidario, pueden adquirirlo ya en la página web de Unaria Ediciones (www.unariaediciones.com), que los remitirá a cualquier punto de España sin gastos de envío. 

Recordad que es un libro precioso, que destila alegría y ganas de vivir, que podeis regalar o regalaros, y además de disfrutar de estos trece relatos, donais 3 euros para la lucha contra el cáncer. ¿Qué más se puede pedir de un regalo?

Espero que comenceis a pedirlo ya, porque la Navidad está a la vuelta de la esquina, y quedaréis como reyes si lo regalais.

Besos y hasta la próxima entrada, que espero que no tarde tanto...

En la foto, Yolanda Quiralte y yo, las escritoras representantes de Castellón de la Plana.

CRIMEN EN LA MANSIÓN HOLDEN. JAVIER GARCÍA






Hola, lectores y lectoras.

Esta noche quiero dedicar un momento a la nueva novela de mi amigo Javier García Martínez. Hace un par de días tuve el honor de presentarlo en el marco incomparable de La Bohemia, un local donde se reúne arte de varios tipos: pintura, escultura, decoración y reciclaje de muebles, literatura, etc. Allí nos reunimos para arropar a este joven escritor que escribe grandes historias con un estilo sencillo y directo, tal como a mi me gustan.

Se trata de una novela corta, de género negro o policíaco, que se lee de una sentada, o como mucho en dos, porque tiene un ritmo y mantiene de tal forma la tensión que es casi imposible de abandonar antes de terminarla.

Javier García ya se había adentrado en el género negro con su novela "Siroco". Confieso que el protagonista de esta, su detective Jorge Alarma, al principio no me cayó nada bien, pero al conocer su historia, se comprende por qué se convirtió en un personaje amargado y cínico.

Sin embargo, la detective Claire Williams, auténtica protagonista de "Crimen en la mansión Holden" me cayó bien desde que la conocí. Es una mujer auténtica, con sus kilos de más, adicta al dulce, que comienza a cuidarse a raiz de empezar a mostrar problemas de salud, no por pura y simple estética. No tiene nada que ver con esas artificiales detectives que nos presenta Hollywood: guapas, delgadas, perfectamente maquilladas y que persiguen a los delincuentes sobre tacones de vértigo. Claire es una buena detective, con sus defectos, con su compañero borde que se mete con ella y un comisario mayor que no quiere quedar mal con la gente importante del pueblo, pero a quien Claire mete en problemas continuamente por medir a todos con el mismo rasero de la ley.

Esta novela empezó titulándose "La casa de chocolate", como la industria chocolatera de Graham Holden, pero cambió por parecer un cuento infantil, dándole el más apropiado título de "El crimen de la mansión Holden" para revelar su auténtico contenido de genéro policíaco.

En resumen os contaré que Graham Holden es un importante empresario chocolatero de York (Inglaterra). Su familia es idílica, muy ricos y en apariencia muy felices. Cuando en la lujosa mansión en la que viven, aparece un cadáver, la inspectora Claire Williams, una cuarentona soltera, oronda, y adicta a los pasteles que lucha por vencer su sobrepeso, iniciará una investigación en la que descubrirá la cara oculta del crimen.

Es una historia dura y cruel, con páginas cargadas con momentos sobrecogedores, tiernos, e incluso cómicos. Existen muchas víctimas en esta historia: víctimas de la sociedad, de las apariencias, del maltrato infantil, del maltrato de género, del acoso escolar... en fin, hay un montón de subtramas que conducen al inesperado final, tan amargo como el auténtico chocolate.

Os dejo con unas fotos de la presentación celebrada en La Bohemia.   Hasta la próxima.